martes, 17 de febrero de 2026

El origen de todo. Primera parte

 Al inicio de todo sólo existía la luz, no había oscuridad, y esta historia comienza en el justo momento en que la oscuridad del universo le provee de equilibrio a la creación.

El origen de todo se reproduce de manera cíclica, generando orden y confusión, el origen de todo (energía pura) fluye construyendo y a la vez destruyendo cuando la energía se bifurca y choca entre si, cuando la creación pierde el sentido y se desconecta con la energía de origen.

Todos los seres creados generan energía, por eso son divinos, llevan consigo una parte de la energía de origen. El ser humano tiene libre albedrio, y conciencia y por eso posee una naturaleza divina, porque tiene el poder creador que otras especies no tienen, las otras especies solo tienen el poder de reproducir, repetir, bajo la misma secuencia de su creación.

En otros planos no existe equilibrio, y al no existir equilibrio las especies sobreviven y se desarrollan, construyendo una especialización que los hacen poderosos por la densidad de sus moléculas y la confección de su materia orgánica, que es determinado por su escenario material, es decir el entorno donde fueron creados; poseen un entendimiento común, general y amplio del universo, su cuerpo es especializado, pero poseen una conciencia solo lógica y por tal motivo es limitada, carente de emociones y sentimientos.

El ser humano es la única especie que tiene el poder de equilibrar el caos, su entorno es el equilibrio, pero es empujado a irse a los extremos debido a la pugna entre la luz y la oscuridad.

La historia comienza cuando la energía de origen crea a la luz, ella única esencia de la creación comienza su labor de iniciar el todo, y la luz se hizo verbo y luego sujeto, a ellos los proclamamos seres de luz, y son los hacedores más cercanos a la energía de origen, aquellos fueron los más cercanos al inicio de todo, pero la energía de origen se dio cuenta que todo era monótono y desequilibrado, la esencia de todo era la misma y se proclamó tiránica la creación, entró la cuestión del por qué todo debe de tener la misma forma.

Es así que la energía de origen crea la oscuridad, y al principio la luz y la oscuridad estaban en equilibrio, los seres de luz y los seres de oscuridad, comenzaron a construir el todo.

Pero con el tiempo la oscuridad se dio cuenta que su presencia ocultaba el desequilibrio y la tiranía de los seres de luz ante la energía de origen.

Es así que nos rebelamos y entramos en guerra con la luz, por varios lustros entre inmensas conflagraciones la luz fue cediendo espacio a la oscuridad, que iba sosteniendo poco a poco toda la creación y a diferencia de lo que se cree, nosotros, la oscuridad ganamos la guerra a los seres de luz, por eso es que existe más oscuridad en el infinito que luz.

Es así que después de la guerra, la creación estaba casi completa, la oscuridad era la esencia que a partir de ese momento sostendría el todo del infinito, y así la energía de origen nos dio dos misiones, crear un planeta, en donde pueda convivir la luz y la oscuridad, que lo hagamos en el extremo más recóndito del infinito, del todo, donde la luz no se muestre bravío e incontenible, en donde la oscuridad tenga la oportunidad de equilibrar la creación de los seres de luz.

Pero nosotros como oscuridad no podíamos hacerlo solo, es así que creamos a los seres humanos, que fueron nuestros aliados en la creación, pero los seres de luz tiranos no querían que los seres humanos puedan vivir en plenitud junto a nosotros.

El planeta tierra el 70% de la creación se desarrolla en la oscuridad y bajo la luz descansa, pues le dimos ese orden, en la oscuridad los seres humanos podían interpretar el universo viendo la creación en el cielo, se protegía de la agresión de la luz del día, al igual que los otros seres, solo las plantas dependerían de la luz.

Los seres de luz quisieron que los seres humanos no conocieran su origen divino y conspiraron para que se alejaran de la oscuridad, es así que nosotros le dimos una conexión directa con la energía de origen, a esta conexión directa con la energía de origen la llamamos espíritu, permitiendo que se materializara en su plano de existencia a través de la conciencia, que permitió que pudieran compartir entre sus pares la vida que se les dio con libertad.